Posición Fisiológica Recién Nacido

Voy a intentar resumir muy muy brevemente (no se si lo voy a conseguir) el porqué considero que la posición fisiológica del recién nacido NO es boca arriba, sino boca abajo. Y tampoco es boca abajo al 100% ya que un recién nacido humano, nace inmaduro y cuenta con la ayuda y el apoyo de un cuidador, la madre normalmente, que será quien le coloque en una u otra postura.

Ese cuidador, dependiendo de las necesidades del bebé, podrá ayudar a cambiar esa posición en la que se encuentra ese bebé, posición a la que NO ha podido llegar por sí mismo, ya sea boca arriba o boca abajo, NO ha llegado por sí mismo, a ninguna de las dos.

Entendiendo que ningún recién nacido llega a la posición de boca arriba o boca abajo por sí mismo, sino que es el adulto el que decide y le coloca (basándose en creencias, teorías o corrientes) podemos decidir, observando a los recién nacidos, cual de esas dos posiciones sería más beneficiosa para su desarrollo, en definitiva cual sería la posición fisiológica.

Si observamos un recién nacido en brazos de su madre, lo llevará de forma que el vientre del bebé esté pegado al vientre de la madre, cuando ya sea más mayor habrá ocasiones en que el cuidador pueda optar por ponerle mirando de cara al mundo, cosa por otro lado es desaconsejable, pero ese no es el tema que nos ocupa. Volviendo a esa posición vientre con vientre, podríamos considerarla como una posición “boca abajo vertical”, en la que la zona del cuerpo que está en contacto con alguna superficie es la parte delantera.

Si observamos a un recién nacido boca arriba, ante cualquier estímulo repentino, responderá con la conocida reacción o reflejo de Moro. Si conocemos el mecanismo y el objetivo de esta reacción vemos que es un movimiento en dos tiempos, primero de apertura y después de cierre, como intentando agarrar. Y si su zona de contacto es la espalda, será muy difícil que se agarre a nada, en cambio, si puede agarrarse a algo por su parte delantera, lo hará quedando en una posición en la que apoyará su abdomen, su parte anterior del tronco, en definitiva, boca abajo.

Siguiendo con la reacción o reflejo de Moro, es muy raro observarlo en un recién nacido boca abajo, siempre y cuando no haya una alteración de la coordinación central, dicho de otro modo, una posible alteración neurológica.

Todos nos podemos imaginar calmando o atenuando esa reacción de moro en ese recién nacido colocado boca arriba, ¿cómo lo hacemos? dándole un contacto, un apoyo (con nuestra mano normalmente, si no es que le cogemos en brazos claro) en la parte delantera de su cuerpo, de nuevo un contacto anterior, igual que en la posición de boca abajo.

La postura del recién nacido tiende a la flexión, esto quiere decir que su tronco es cóncavo en su parte delantera, al igual que sus manos y pies, que también están en flexión, para agarrarse. Y agarrarse a algo estando boca arriba es bastante complicado, ¿no?

Y agarrarse a algo estando boca arriba es bastante complicado, ¿no?

Visualizando un bebé mamando, el bebé está de nuevo boca abajo, en contacto con su parte anterior del tronco, en actitud de flexión para poderse agarrar, para “desactivar” el reflejo de Moro, para poder alimentarse y sobrevivir…

Podemos de nuevo imaginar la escena de un recién nacido dormido plácidamente, boca abajo, en el pecho de su madre.

El recién nacido humano necesita el contacto y los cuidados de un adulto, si no se muere, y la forma que tiene ese recién nacido de asegurarse esos cuidados, entre otras cosas, es el poder agarrarse (reflejo plantar, palmar, de succión, etc.) y eso no es posible si la posición en que el adulto decide colocarle es boca arriba.

Podría poner muchos más ejemplos, pero me quedo con lo que una vez me dijo, no acertada al 100%, la abuela de un bebé que yo trataba hace años hablando de la posición de boca arriba y de boca abajo:

“José, la verdad que el único momento que los animales están boca arriba, es cuando se mueren”

Para terminar, os dejo un vídeo en el que podemos ver el maravilloso agarre espontáneo del recién nacido, que de nuevo sería imposible si estuviese boca arriba.

En el vídeo también podemos ver los beneficios de la posición de boca abajo en ese momento del agarre espontáneo para la madre, se ve perfectamente como los pies empujan y masajean el abdomen de la madre, facilitando así la contracción uterina, el desprendimiento de la placenta y la reducción del sangrado.

Tampoco se nos puede olvidar viendo al recién nacido del vídeo, todo lo relacionado la estimulación espontánea de la visión, el olfato, el gusto, etc. que no ocurriría estando boca arriba.

Quitando todo lo anterior, es decir, que la posición ideal o fisiológica del recién nacido es boca arriba, estoy completamente de acuerdo, con casi todo lo expuesto por Emmi Pikler y el movimiento libre.

Gracias por tu atención.

10 recomendaciones para gestionar las visitas tras dar a luz. (Parte II)

Después de leer las 5 primeras recomendaciones, os traigo las restantes:

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6- La intimidad de tu parto:

Si te preguntan por el parto, no te sientas obligada a dar todo lujo de detalles si no quieres, si prefieres no recordar momentos malos, óbvialos, siempre puedes decir que todo ha ido bien. Además enseguida habrá alguien que empiece a hablar de su parto dando los detalles más escabrosos, quizás sea un buen momento para escaparte al cuarto de baño.

(Edito: Releyendo la recomendación 6, da la impresión de que todos los partos son malos, que todos los partos tienen “momentos malos” y no es así. Pero desgraciadamente, la inmensa mayoría de los partos sí lo son. Hay madres que querían un parto instrumentalizado, el famoso “a mi que me lo saquen” y lo tuvieron (deacuerdo o no, pero respetable). Por otro lado existen mujeres que desean un parto natural, no instrumentalizado ni intervenido, y lo lo consiguen. Pero, existe un porcentaje de mamás, que deseaban un tipo de parto, o realmente no sabían que deseaban en su parto, pero SÍ que tenían claro que es lo que no querían, y eso que no querían o esperaban tener es el aniñamiento, es el mal-trato, es la indefensión, la falta de tacto (que no de tactos), falta de información, etc etc. Y por una razón u otra se ha encontrado con todo ello, y NO le ha gustado, pues es para esas mujeres a quien va dirigida esta recomendación.)

7- El bebé con su madre:

Es para todos conocida la imagen del recién nacido pasando de mano en mano, “¿puedo cogerle?”, “¡yo todavía no le he cogido!”, “¿toma, Fulanita, cógele, mira que cosita más linda?. Mientras su madre con media sonrisa, observa la situación, sin hacerle ninguna gracia  y deseando que le devuelvan a su bebé y que le dejen en paz. Tienes dos opciones: la primera, muy diplomáticamente decir que por favor no le cojan que está agotado y le ha costado un poco dormirse y no quieres que se despierte. Y la segunda: plantarte y decir que se acabó!! Pero si la situación que se está dando no te gusta, no te lo calles, porque el bebé donde quiere estar es contigo, y tú con él.

8- Ayuda en las tareas de casa:

Si alguien te ofrece ayuda, no dudes en aceptarla, piensa que si una amiga, tu padre, tu pareja o tu abuela, se ofrece a poner una lavadora, es un tiempo que tú puedes aprovechar para estar con tu bebé, para darte una ducha, para dormir un poco o para cualquier otra cosa que se te ocurra y que nadie puede hacer por ti.

9- Olvídate de los “opinólogos”:

Desgraciadamente, tooooodo el mundo te va  dar su opinión sobre cualquier cosa que hagas, digas o pienses. “Que si duerme mucho, que si duerme poco, que si todo el rato enganchado a la teta, que si lleva mucho tiempo sin mamar, que si está muy arropado, que si está muy destapado, que si en mi época se hacía tal o cual…, que si ¡hija como te pones…!” etc, etc. Nadie duda que lo hacen con su mejor intención, pero a veces no se dan cuenta de que en vez de ayudar, están agobiando demasiado a una mamá que acaba de parir, y hay que respetar ese momento. Por eso, una opción es que te mantengas firme en tus decisiones y no dejar que nadie te diga lo que tienes que hacer o lo que está bien o mal.

10- Descanso con mi bebé:

También es típica la situación en la que te dicen, que les dejes al bebé para que así tú puedas descansar, cuando la mejor forma de descansar tanto tú como tu bebé es los dos juntos, tal y como lleváis haciendo 9 meses. Si os separan, tanto tus alarmas como las del bebé van a saltar y no se va a  poder producir ese descanso hasta que de nuevo estéis en contacto. Es preferible que te ayuden con las tareas del hogar a que se queden “cuidando” de tu bebé recién nacido.

Todo esto es siempre y cuando no estés deseando todo lo contrario, es decir, estar rodeada de visitas todo el día y la noche, el barullo, las opiniones gratuitas, etc, (opción bastante rara en una mamá que acaba de dar a luz, es más no conozco a ninguna que quiera esa situación…) Si ese es tu caso, haz como si no hubieses leído nada jeje.

Estas son mis últimas 5 recomendaciones, puedes leer las 5 primeras aquí. Si se te ocurre alguna más, no dudes en comentarla.

 

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10 recomendaciones para gestionar las visitas tras dar a luz (Parte I)

Cuando se acerca la hora de dar a luz, una de las cosas que sabemos que van a ocurrir, y además habitualmente, queremos que ocurran, son las visitas. Pero queremos que ocurran de forma ordenada y sin dejar de respetar nuestras decisiones y necesidades.

Por supuesto a todas nos gusta que nos pregunten como estamos, que se preocupen de nosotras y de nuestro bebé, y además tenemos metido en la cabeza que no debemos “quedar mal” socialmente hablando.

Pero claro, en esos momentos lo último que nos apetece es estar “disponibles”, decentes y encantadoras. Lo que nos apetece es descansar, y estar con nuestro bebé, que por cierto también ha tenido su trabajo de parto y también necesita descansar.

Por eso os traigo estas recomendaciones que seguro os van a ayudar a la hora de las visitas:multitud simpsons ps

1- Anticipa a familiares y amigos:

Antes del parto, puedes ir dejando claro tanto a amigos íntimos como a familiares lo que quieres y lo que no quieres, y asegúrate de que ellos lo entienden. Además puedes pedirles que se encarguen de transmitir tus deseos al resto de posibles visitas.

2- Decide previamente quien quieres que vaya al hospital y quien a casa:

Seguramente no te guste recibir en el hospital a “tu tía la del pueblo” que va a venir a pasar la tarde y a apretar los mofletes de tu bebé sin dejar de hablar… Para evitar esto, lo que puedes hacer, es no decir que has dado a luz nada más que a los más allegados, y ya una vez estés en casa avisar al resto.

3- No más de 2-3 personas:

Tanto en el hospital como en casa pide que no haya más de 2-3 personas a la vez, así evitarás agobios y ambientes cargados. Además evitarás que se formen grupitos de charla y que se tiren todo el día de cháchara.

4- Avisar antes de visitar:

Una buena forma de controlar la llegada masiva de visitas, es pidiendo que antes de aparecer, te avisen, bueno no que te avisen, si no que te “pidan permiso”. Y si no te apetece, o sabes que habrá más gente, no dudes en explicar que no es el mejor momento, y que en cuanto tengas un rato para ellos, tú les avisas.

5- No ejerzas de anfitriona:

Sobre todo en casa, ya que en el hospital poco tienes que ofrecer… No deberías preocuparte de tener refrescos en la nevera, o patatitas para las visitas, ni café recién hecho. Preocúpate de tu bebé y de tí misma. Si alguien quiere tomar algo en tu casa que lo traiga, o mejor que no traiga nada así la visita se reduce en el tiempo. La visita se supone que viene a acompañarte en ese momento tan especial que estás viviendo, no debe venir a pasar la tarde.

 

Estas son las primeras 5 recomendaciones, puedes leer las 5 siguientes aqui. Si se te ocurre alguna más, no dudes en comentarla.

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El parto de Luis Tosar

Os vengo a enseñar un gran trabajo de (para mí) uno de los mejores actores que tiene España ahora mismo, Luis Tosar, que junto con la directora del corto Icíar Bollaín, han conseguido en tan solo 2 min 58 seg, dar a conocer el mal-trato, la falta de información, el “aniñamiento”, la falta de tacto y de empatía, en definitiva, violencia obstétrica, que sufrimos las mujeres que en algún momento hemos o vamos a dar a luz en la mayoría de hospitales de este tiempo que nos toca vivir.

En el video váis a poder ver cosas como la indiferencia hacia el dolor producido al poner una vía o por una episiotomía. Las constantes demandas de atención de Luis Tosar por medio de preguntas y saludos que nunca son correspondidas.

Se evidencia la falta absoluta de intimidad, ya que se ven a 5 personas (alumnos) a su alrededor, la puerta abierta y otra que asoma la cabeza cotilleando.

Sin informar, ni dar explicaciones (a pesar de que Luis Tosar las pide) se piden unas tijeras y se hace una episiotomía.

Nace el niño y pasa por 4 manos y ninguna son las de Luis Tosar, le dicen que el bebé está perfectamente pero que se lo llevan a observación (y digo yo, ¿pero no estaba perfectamente??)

Y un montón de detalles más que podéis ver en el video:

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